jueves, 11 de septiembre de 2014
RIZAR EL RIZO
jueves, 24 de enero de 2013
"TENGO UN DOLOR QUE NO DUELE"
Ahora entiendo porque para todos es San Casillas.
Casillas, ese dolor que no te duele nos duele a todos ¡Y mucho!
viernes, 18 de marzo de 2011
Solidaridad con Japón
lunes, 17 de enero de 2011
La última noche que pasé contigo…
…quisiera olvidarla pero no he podido, a pesar de que lo intento; pero es tal la simbiosis que mantenemos de toda una vida juntos que es imposible dar un zarpazo y ¡zas! Vida nueva (eso es algo exclusivo de los magos). ¡Son tantos los momentos, los gestos, los ambientes, los movimientos, los viajes, los días, las noches, las madrugadas… que hemos pasado juntos!
Era el día 31 de diciembre de 2010, mejor dicho, la madrugada del día 1 de enero de 2011, pero no importaba ya que aun habría 24 horas más para disfrutar de la vida juntos. Sin embargo llegó el momento y con un ademán inconsciente, pero típico de toda una vida contigo, al tomar el vermú, eché mano al bolso con la intención de sacarte para que lo compartieras conmigo, pero una voz a mi espalda, que estaba ojo avizor, me gritó: ¡No lo hagas!, ya sabes lo de la ley de
Estaría totalmente de acuerdo con la ley si se hubiera pensado un poco en la libertad también de los que estamos esclavizados con semejante vicio.
Mi reflexión viene condicionada por varias preguntas: ¿Por qué ha aumentado el número de dispensarios de máquinas expendedoras de tabaco? ¿Por qué no han habilitado locales para fumadores y no fumadores? ¿Por qué no se colocan ceniceros en las calles, lugar exclusivo para poder echar humo? ¿Por qué tenemos que ser doblemente víctimas? Víctimas por perjudicarnos voluntariamente; victimas por tener que gastar parte de nuestros honorarios en semejante producto; víctimas por el salvaje impuesto que debemos soportar (como si no tuviéramos ya pocos); víctimas porque en invierno seremos más proclives a coger pulmonías en plena calle con las heladas que arrean en este país; víctimas porque poco a poco seremos mal mirados y se nos calificará de apestosos; víctimas porque la consumición en las terrazas tienen un considerable incremento de precio; víctimas porque será fácil localizarnos apiñados a las puertas de los locales para todos aquellos “gorrones” que siguen fumando pero que se han propuesto no comprar tabaco, con los que tendremos que aplicar la solidaridad… Además, cuando el tiempo sea tan bonacible que se llenen las terrazas, molestaremos también a los no fumadores y comenzará la guerra.
Y muchos me diréis, pues ¡deja de fumar! y yo os digo, lo dejaré cuando me salga de la punta del moño, porque no hay cosa más abominable que una prohibición. Nadie tiene derecho a prohibir de una manera tan tajante nada a nadie.
Hasta el momento hemos dado un ejemplo de civismo, pues a excepción de algunos altercados aislados, todos hemos aceptado las nuevas normas y respetamos esos espacios sin humo.
Pero bueno, todo no va a ser tan nefasto como pinta, pues gracias a dicha ley podremos hacer diariamente “cigarrones” a la puerta de los locales, lo que nos facilitará la relación social, tan escasa en los últimos tiempos y más en las grandes ciudades y esto conllevará a un incremento considerable de conocidos y amistades. Por todo ello podríamos aplicar de nuevo otro de los sabios refranes castellanos que tanta razón tienen: “No hay mal que por bien no venga"
En fin, aquí "el que no se consuela es porque no quiere".
martes, 14 de diciembre de 2010
11 de julio, fiesta Nacional
Yo propongo a aquellos que tengan la fuerza suficiente para poder hacer algo al respecto, que impongan el 11 de julio como el día del "Orgullo nacional". ¿Cómo podría celebrarse? Pues como cualquier fiesta: con conciertos de música, en los que se cantaran todas aquellas canciones que de alguna manera evocaran a nuestro país; con concursos literarios (aquí se me va la pinza, por defecto) para ver si de una vez por todas algún avezado poeta o cantautor es capaz de escribir la letra más digna para nuestro himno nacional y evitar que nuestros deportistas parezcan muñecos de guiñol cuando lo escuchan; con exposiciones de fotografías, bufandas, camisetas, vuvucelas, gorros y otros enseres decorativos y todos aquellos objetos que recuerden al feliz día en que "La Roja" ganó la copa del mundo; con manifestaciones en la calle que volvieran a reproducir esa marea roja que cautivó a medio mundo ( o a todo el Planeta); engalanando nuestras casas, parques, balcones y plazas con nuestra bandera e indultando de todas las cartas de los restaurantes (sólo por un día, más sería inaceptable) los platos que contengan ese cepalópodo que auguró nuestro triunfo.
Que ese día quedara para siempre como el día en que 23 santos varones nos dieron la mayor felicidad, que alguien puede alcanzar en su vida, a más de 44 millones de españoles. Ellos pasarían a formar parte del santoral. Tal vez, incluso el Vaticano estuviera de acuerdo y colocara el tema sobre el tapete de la mesa papal, a pesar de que la unión hace la fuerza, no creo que sea posible; sin embargo, por falta de ganas, que no quede.
viernes, 5 de noviembre de 2010
Estado de ánimo
¿Quién podría ser el osado en escribir sobre un concepto del que todo el mundo depende como es el estado de ánimo, si no fuera un psiquiatra, un psicólogo o una persona depresiva?
Pienso que todos los demás somos unos profanos y atrevidos si nos dispusiéramos a hablar de semejante concepto. ¿Por qué? Pues porque pienso que el estado de ánimo sólo es discutible, analizable, capaz de ser estudiado e investigado en esas situaciones en las que aflora, que son los momentos en los que sufrimos por diferentes acontecimientos negativos que se nos van apareciendo a lo largo de nuestra vida.
Mantener un estado de ánimo positivo durante toda nuestra vida no es posible y si alguien lo consiguiera, viviría en un aburrimiento continuo. El ser humano necesita de emociones de muchos tipos, emociones que alteran esa paz interior de la que hablan algunos.
Estamos inmersos en la naturaleza, porque formamos parte de ella y como dice el refrán: “Después de la tempestad, viene la calma”. Todo está motivado por este binomio de antónimos: Tempestad-calma. De lo contrario viviríamos cantranatura. Si el mar estuviera siempre en calma o en tempestad, nos privaría de poder contemplarlo en toda su intensidad e, incluso, el mundo del arte se resentiría al no poder pintarlo, describirlo o fotografiarlo tal como es.
A lo largo de la historia nos encontramos con muchos momentos que surgen como contraposición a una etapa anterior. Pongamos como ejemplo el Renacimiento que aparece como algo necesario para dejar en el pasado a
Ante el dolor, la enfermedad, la pérdida de un ser querido, etc. debemos elevar nuestro estado de ánimo. Está comprobado que se supera todo si lo mantenemos álgido. ¿Cómo podemos superar este estado triste provocado por ciertas situaciones? Pues con voluntad, pero no individualmente, debemos dejarnos influir por nuestro alrededor. El espíritu positivo de la gente con la que convivimos, tiene que tener la capacidad de contagiarnos y ayudarnos a superar las barreras, solos será inútil. El estado de ánimo colectivo es capaz de mover montañas, contagia todo y a todos o si no que nos lo digan a los españoles cuando la selección de fútbol ganó la copa del mundo,
Hoy tengo el estado de ánimo bajo, pues he escuchado la noticia de qué apellido prevalecerá. Supongo que con tanta economía, acabaremos imitando a los americanos y no sólo con un único apellido, sino adquiriendo el de nuestro cónyuge. ¡Qué manera más simple de perder nuestra identidad! Mi primer apellido es muy común, sin embargo jamás lo cambiaría por otro: es el que me identifica genética e históricamente; si lo hiciera deshonraría a mi abuelo Félix.
La verdad es que no es el caso.
viernes, 1 de octubre de 2010
Vivir en un iglú
Dice un proverbio esquimal: “Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón”
No sé cuál sería la forma de hacérselo llegar a todos aquellos, que abusando de la confianza de todo un pueblo democrático, hemos puesto nuestra confianza en ellos a fin de que nos provean de esos tres elementos tan fundamentales en la vida de toda persona cuyo derecho es vivir dignamente.
Hoy nos hemos despertado escuchando nuevas subidas de luz y gas, Antes nos sorprendíamos con tales medidas, ahora, en cambio, a base de la frecuencia con la que se nos dan, ya estamos acostumbrados y, como no nos queda otra, las aceptamos de tal forma que ya ni siquiera son objeto de comentario en los foros.
La paradoja es que sí tenemos calor y luz en la casa, pero ¿a qué precio? Al que le sale de los mismísimos a nuestros gobernantes, y de esta manera o lo tomas o lo dejas. Si no pagas, no lo disfrutas y pasas a vivir como lo hacían los cavernícolas. Claro que ellos eran más afortunados pues aprovechaban los recursos naturales, que les regalaba la madre naturaleza, y los aprovechaban hasta tal punto que, gracias a ellos, podemos disfrutarlos en la actualidad. Además nuestros antepasados desconocían esta tecnología que para nada la necesitaban, ya que lo que se desconoce no se echa de menos.
¿Qué hay de la paz en tu corazón? Pues más de lo mismo. Ya dice otro proverbio (ahora sí, castellano) “La danza sale de la panza”; si no tenemos cubiertas nuestras necesidades básicas, malamente vamos a dormir tranquilos. Vivimos con la incertidumbre de cómo evolucionará todo esto y eso nos provoca desasosiego contínuo y hace que no seamos tan felices como mereceríamos.
Desde aquí apelo al Gobierno a que recapacite un poco sobre el estado de ánimo de los españoles, que salga de esa burbuja en la que pasa el tiempo y sea un poco más condescendiente con todos los que hemos hecho que disfrute del paraíso en el que vive. Es injusto que los demás tengamos que conformarnos con vivir en el infierno y, lo que es peor, dormir en un iglú durante el invierno que se nos avecina; claro que, a diferencia de los esquimales, tengamos que hacerlo gélidos y en penumbra.
Lo mejor de todo, sería que no dispusiéramos de televisión ¡Total, para lo que hay que ver!
miércoles, 9 de junio de 2010
Jesulín es gay
jueves, 13 de mayo de 2010
Gracias Atleti
lunes, 5 de abril de 2010
Viacrucis en Año Santo a Galicia
lunes, 30 de noviembre de 2009
Sagitario

Aprovechando que estamos bajo la influencia de este signo zodiacal y al darme cuenta de que mi vida y circunstancias están rodeadas de personas que nacieron con este signo, he decidido escribirles algo para que, si se dan por aludidos, sepan lo que siento por ellos y pienso de ellos.
Las características del mismo es esa doble naturaleza que representa Sagitario, de mitad hombre y mitad caballo, que les hace estar permanentemente en un deseo de cambio a fin de conquistar situaciones siempre distintas que le llevan en muchas ocasiones a una independencia extravagante, incluso, a la rebelión. Siempre está contra las reglas de su medio y se comporta como un inadaptado que rompe las ataduras sociales de las que todos dependemos, es decir actúa como un pura sangre, dando coces fuertes a la gente que más cerca estamos.
Los sagitario como amigos pueden llegar a ser fantásticos, pues son partidarios de la legalidad, hasta el extremo de enfrentarse al Papa de Roma, si creen que es lo legal. Es un ser abierto, simpático, gentil, anfitrión, eufórico, recto, leal, caballeroso. En fin, a pesar de que mi horóscopo es Tauro y con Sagitario no hacen muy buenas migas, estoy encantada con mis amigos Sagitario, aunque a veces tenga ese sentimiento de impotencia de no saber cómo ayudarles, debido a lo enigmáticos que pueden llegar a ser. Todo lo abiertos que son en las reuniones sociales, pasa a ser un misterio cuando se trata de sus propios problemas; es muy difícil que abran su alma a alguien buscando ayuda, sin embargo ellos dejan su vida para ayudarte.
Cuando tienes un sagitario en la familia, la cosa cambia, pues en este caso no compartes fiestas con él, sino que sufres de sus incoherencias y extravagancias diarias. Y ese afán de independencia se convierte en una total irresponsabilidad consigo mismo y con todo lo que le rodea haciéndole daño a sus seres más queridos. No se dejan ayudar mostrando una prepotencia suprema que pone al límite hasta el más santo. Sufren, estoy segura de que es así, sin embargo no sabemos por qué lo hacen, aunque lo imaginemos. Si intentas hacerlos razonar y ver que viven una realidad diferente a la del resto de los humanos, te hacen ver que la persona que está fuera de todo eres tú, que él está en la total posesión de la verdad absoluta.
Me encantaría que pudieran compaginar su inteligencia humana con su instinto animal, estoy completamente segura de que lograríamos una persona entrañable y de la que no nos podríamos alejar.
Comunicarles, además, que los que estamos a su alrededor estamos para algo más que para discutir con ellos, que aunque les cueste, intenten asimilar y entender que tal vez a veces tenemos razón, que no se puede vivir sabiendo que los demás sufren y que si ignoran esto, hagan un esfuerzo mental para entender que nosotros también tenemos piel y que nos duelen las cosas; que se enfrenten a sus iguales y dejen en paz a los más débiles, lo sean por edad o por status social.
No pediré nunca que Dios me ponga un sagitario en mi vida, pero al menos le pido a los hados que me ayuden a vivir con los que ya tengo, y de los que no puedo prescindir. ¡Muchas felicidades a todos!